Asociación estratégica Asia-América Latina【秘鲁新世界日報】
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Esta relación genera espacios para impulsar reformas y políticas que beneficien a diversos sectores económicos

Las economías de Asia y América Latina han fortalecido sus vínculos comerciales, financieros y de cooperación, en un contexto marcado por cambios en la economía mundial. América Latina busca ampliar su presencia en los mercados asiáticos mediante una oferta exportable más competitiva y nuevas oportunidades de inversión. Esta relación también contribuye a enfrentar desafíos como la crisis energética, las dificultades estructurales y las tendencias hacia el unilateralismo y la antiglobalización. A la vez, las economías emergentes de ambas regiones han ganado mayor protagonismo frente a las potencias tradicionales, impulsadas por procesos de apertura y reestructuración. La búsqueda de intereses comunes y mayores niveles de competitividad les ha permitido incrementar su participación en el comercio y las corrientes de financiamiento global.
Este nuevo escenario abre importantes oportunidades para América Latina. El crecimiento de la producción y la demanda mundial exige ampliar la oferta competitiva, promover nuevas inversiones e incorporar innovación en los procesos productivos. Asia se ha consolidado como uno de los principales socios comerciales y estratégicos de la región, favoreciendo una creciente interdependencia industrial y productiva. Esta relación genera espacios para impulsar reformas y políticas que beneficien a diversos sectores económicos, mediante acuerdos comerciales, acceso al financiamiento, protección de inversiones y transferencia tecnológica. Asimismo, la experiencia asiática demuestra el potencial de las pequeñas y medianas empresas para integrarse a la globalización y convertirse, con el tiempo, en grandes corporaciones.
Con el objeto de alcanzar una real inserción en el Asia, los países de América Latina adecuaron su aparato productivo a procesos de modernización económica y de conectividad institucional y física. En ese sentido, es importante ahora promover la formación de conglomerados productivos, así como mecanismos de integración y coordinación económica e industrial. Este proceso de cambio y transición se registró en Asia a mediados de la década de 1970, en particular en el Sudeste Asiático, por medio de la creación de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que cuenta con el mecanismo de Cooperación Económica Regional (RCEP), que representa hoy en día el mayor esquema de integración comercial a escala global. En América Latina, la Alianza del Pacífico, creada por iniciativa del Perú en 2010, llegó a constituir la novena economía del mundo, cuya membresía ampliada agrupó países de casi todas las regiones geoeconómicas. Su funcionamiento se vio afectado por la introducción de factores políticos exógenos al grupo.
En cuanto a la conectividad, son importantes los mecanismos de conectividad institucional regional por medio de acercamientos entre los grupos empresariales, como sucede con el Consejo Consultivo Empresarial del Asia-Pacífico (ABAC) del APEC. Asimismo, la conectividad académica, que permitirá un intercambio de experiencias para fines de formación de capacidades. La conectividad física es fundamental, por medio de la creación de rutas marítimas directas entre América Latina y Asia, que reduzca tanto el costo del transporte como el tiempo de la travesía.
El Perú, luego de iniciado su proceso de modernización y apertura económica en la década de 1990, se ha convertido en una potencia de transformación industrial, ocupando el primer lugar en el ámbito mundial en la escala de países exportadores de productos agroindustriales, productos marinos, minerales, textiles y fibras, entre otros, cuyos alcances benefician al resto de la región. La reciente aprobación y entrada en funcionamiento del macroproyecto logístico productivo integrado del Pacífico Sur, en torno a los puertos de Callao y Chancay, beneficiara la capacidad productiva y la presencia exportadora nacional y la del resto del Pacífico Sur, toda vez que facilitará una mayor presencia en el mercado global.
La construcción del Parque Industrial de Ancón coadyuvará en un aumento creciente de este potencial exportador, toda vez que su funcionamiento y beneficios será un atractivo para la inversión extranjera en capacidad productiva. La propuesta de conectividad al interior de América del Sur, a través de la interconexión ferroviaria con Brasil y su proyección al Pacífico por medio de los puertos de Chancay y el Callao, confirmará el potencial económico y logístico del Perú y América Latina en la Cuenca del Pacífico, de cara a una asociación estratégica con el Asia.
